LA HISTORIA DE LA MONTAÑA QUE TENÍA VÉRTIGO 

Érase una vez una montaña que tenía miedo a las alturas, vamos que tenía vértigo… Que digo yo, !manda cojones!

Cada vez que alguien le proponía algo relacionado con las alturas pasaba esto:

– Montaña, ¿te vienes con nosotros a hacer parapente?

Y la montaña decía “tengo vértigo, pero sí, vamos”.

– Montaña, ¿vienes a hacer tirolina?

Y la montaña decía “tengo vértigo, pero sí, vamos”.

-Montaña, ¿quieres pasear por este sendero tan alto?

Y la montaña decía “tengo vértigo, pero sí, vamos”.

Un día la montaña estaba parada sin subir a nada y sintió vértigo, tanto, que en la cúspide empezó a nevar y a nevar hasta que se congelaron los árboles y los ríos que la cubrían.

¿Sabéis que congeló a la montaña?. La siguiente pregunta:

– Montaña, ¿qué te apetece hacer?

Muchas veces el vértigo no va de alturas sino de sueños.

Clarksdale, Mississippi

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s